lunes, 30 de junio de 2008

De la cama al living

"Con lo que cuesta levantarse en pleno invierno" pensó Facundo.

Todos los inviernos se repetía lo mismo: ¿Es necesario trabajar a las 6 de la mañana? Lo hacia a modo de terapia, para empezar el dia aceptando el frío. Porque la cuestión no era el horario, sino el frío que en esa época arremetía contra todas las pieles y huesos poco cubiertas que había. Correr las sabanas, frazadas, y luego cambiarse rapidamente era un desafío que debe hacer todas las mañanas. Por suerte contaba con una estufa halógena, que le cortaba el sufrimiento del frío.

Dejó la ropa en una silla, al lado de la cama, la noche anterior. La ropa de trabajo, no era un uniforme que le imponían, sino prendas que debían cumplir ciertos requisitos, comunes por cierto: En la parte superior del cuerpo debía destacarse el blanco, chomba, camisa, remera, pero blanca en su mayoría. En cuanto a la parte inferior, azul. Jeans, Joggins, lo que sea, pero azul. En verano las mujeres podían usar polleras, o pantalones cortos. Los hombres, como mucho, Pantalones a 3/4. Facundo consideraba esta forma de vestir no muy exigente, por lo que le parecía bien, no le gustaba demasiado tener muchas reglas a las que atar su vida.

No hay comentarios: