domingo, 30 de enero de 2011

Un pedido gastronómico

Durante la noche, tuvo ganas de tener una noche entretenida. Llamo a su novia:
-Hola, quiero encargar una pizza de muzzarella para las 22 horas- hizo su pedido Facundo, conteniendo la risa.
-Equivocado señor, esto no es una pizzería, es casa de familia.
-No, estoy diciendo que quiero encargar comida para pasar una linda noche con mi novia, mi amor- dejandole el espacio para que Emi entienda quien era su interlocutor.
-Tonto! No me había percatado que eras vos el que hablaba. Por gracioso, me quedo en mi casa a mirar una película.
-Podemos mirarla juntos en tu casa- propuso Facundo
-Vos vení a mirarla a casa, yo voy a la tuya, no quiero verte, jajaja.
-Mhh.. creo que buscaré en mi agenda un buen nombre que porte alguna linda chica..
-Ni se te ocurra, cobarde. A las 22 en tu departamento, muzzarella, y evita la Coca Cola, la película la elijo yo, ultimamente tus gustos no están muy afinados.
-Si, mi general, a sus ordenes.
-Ja, te conviene soldado.
-No, tengo hambre y no quiero demorar la pizza, todavía no la pedí.
-Siempre tan cariñoso vos.
-No cambio más. Un beso Emi, vení a horario.
-si, claro, como vos. Un beso amor. Adiós.

Si había algo que le gustaba a Facundo era la espontaneidad en las personas. Y si había elegido a Emilia, fue por esas mismas razones. Estaba convencido de que estaba con la persona indicada. En cambio consideraba que él no era el indicado para una chica como ella. Pero trataba de dejar de lado esos pensamientos siempre que ocurrían. En definitiva era su novia y asi quería que siga.

No hay comentarios: